La Propiedad

Los bienes nos proporcionan utilidad. Así, pueden constituir objeto de una relación jurídica, de un derecho, de una obligación. La ley establece que las cosas que pueden ser objeto de propiedad pública o privada, son bienes muebles o inmuebles. En el caso de los inmuebles, a tenor del Código Civil venezolano, los inmuebles los son por su naturaleza, por su destinación o por el objeto a que refieren.

El primero de los mencionados, los inmuebles por naturaleza, son los terrenos, las minas, los edificios y en general toda construcción adherida de manera permanente al suelo o que sea parte de un edificio. Inmuebles por destinación serán las cosas que el propietario del suelo ha puesto en él para su uso, beneficio, cultivo, tales como, entre otros, los animales destinados a la labranza, prensas, calderas, alambiques, los viveros de animales; y los inmuebles por el objeto a que se refieren son entre otros, los derechos de usufructo y de uso sobre las cosas inmuebles, las servidumbres prediales, la hipoteca.

Los muebles también están clasificados en la ley civil por su naturaleza, vale decir, aquellos que pueden cambiar de lugar por si mismos o movidos por una fuerza exterior; por el objeto a que se refieren o por determinarlo así la ley, las acciones o cuotas de participación en las sociedades civiles y de comercio, entre otros.

La propiedad es un derecho exclusivo, es eficaz y oponible frente a todos, erga omnes, aún cuando la cosa no esté en posesión de su dueño, por virtud de que otro la haya tomado de hecho en su poder, ya que al poder perseguirla de manos de quien esté, puede su legítimo dueño reivindicarla. El titular del derecho de propiedad puede usar la cosa objeto del derecho, gozar la cosa, percibir sus frutos, también podrá disponer de ella entre otras facultades que la propiedad implica, desplegándose el pleno poder, dominio sobre la cosa. El dominio que no va acompañado del goce de la cosa, es lo que se denomina la nuda propiedad, por ejemplo, cuando exista sobre la cosa un derecho de usufructo de otro, y el propietario reunirá el pleno dominio una vez concluido el usufructo.

En lo que respecta a la expropiación, ello por imperio de la Ley, es la adquisición coactiva de parte del Estado de cualquier clase de bienes de los particulares por causa de utilidad pública o social. Ahora en tal expropiación tiene que ser declarada la utilidad, que se ceda o enajene en todo o en parte la propiedad, el justiprecio, y el pago que represente justa indemnización al legítimo propietario, mediante sentencia judicial. En materia de reforma agraría es inexpropiable el predio que cumpla con su función social, que es la explotación eficiente, conservación de recursos naturales renovables, no ocioso, salvo que en todo caso se requiera o requieran por constituir obstáculo técnico o económico para la buena realización de un plan agrario, entre otras causas

Que la propiedad esté sometida a contribuciones, restricciones y obligaciones que establezca la ley, subordinar tal uso y goce al interés social, no puede significar una limitación adicional distinta a la expropiación por causa de utilidad pública. Si bien el uso y el goce de los bienes son atributos del derecho de propiedad, también lo son el ius disponendi y el vindicandi, facultades estas reconocidas al propietario desde el derecho romano. El ius disponendi nos permite, entre otras cosas, enajenar el bien y el vindicandi, reivindicarlo. De no hacerlo se pudiera interpretar como que el derecho de propiedad se circunscribe sólo al uso y goce de los bienes, alinderándolo con la posesión, no siendo pleno el concepto. Decir se “garantiza el derecho de propiedad”, “ de sus bienes”, supondría plena titularidad del derecho con todas sus facultades, pero se limitará el objeto de ese derecho o dominio al decir uso y goce sin las atribuciones que hacen la relación al dominio.

Las maneras de adquirir la propiedad son, entre otras, mediante contrato de compra venta con lo cual se puede transferir el derecho de propiedad que se encontraba en cabeza de otro; mediante la ocupación y la usucapión o prescripción adquisitiva, que se originan con actos posesorios que después con el transcurso del tiempo desembocan en propiedad cumplidos los extremos de ley. Referirse sólo al goce y uso como contenido del derecho de propiedad, obviando el ius disponendi y el ius vindicando, podría generalizar, que la posesión, no agotados los extremos de ley, causare a favor de aquellos de buena fe el mismo efecto que un Título por tener una presunción a su favor de que posee por si mismo y a título de propiedad; o a que fuere preferido en igualdad de circunstancias, desconociéndose la condición jurídica mejor del legítimo propietario, por ejemplo por haber éste, el legítimo propietario, protocolizado ante la Oficina Subalterna de Registro, el título de su finca. Quienes pretendan ser legítimos propietarios, sucesores y causahabientes, expuestos entonces estarán, ante duda o ambigüedad sobre lo que es objeto de ese derecho o dominio, a ser llevados a juicio por quien quiera que, con razón o sin ella, pretenda derechos sobre la cosa objeto de propiedad.

De conformidad con la legislación venezolana, las agregaciones o incrementos que experimente una cosa o lo que se incorpore o se une a ella le pertenece al propietario por derecho de accesión.
Así, establece el Código Civil en materia de bienes muebles que los frutos naturales y civiles pertenecen por derecho de accesión al propietario de la cosa que los produce. Como ejemplo de los frutos naturales podemos citar los granos, los productos de las minas y canteras. De frutos civiles, las pensiones de arrendamiento.
En materia de inmuebles señala la Ley que toda construcción, siembra, plantación u otras obras sobre o debajo del suelo, se presume hecha por el propietario a sus expensas, y que le pertenece.
El propietario del fundo donde se edificare, sembrare o plantare por otra persona, hace suya la obra, pero debe pagar, a su elección, o el valor de los materiales, el precio de la obra de mano y demás gastos inherentes a la obra, o el aumento de valor adquirido por el fundo. Sin embargo, en caso de mala fe, el propietario puede optar por pedir la destrucción de la obra y hacer que el ejecutor de ella deje el fundo en sus condiciones primitivas y le repare los daños y perjuicios.

Fuente: http://lemach.blogspot.com/2008/05/la-propiedad.html

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Una respuesta a La Propiedad

  1. Alexis! dijo:

    Que seria la oponibilidad del derecho de propiedad?

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